La luz en máximos históricos. ¿Qué puede hacer tu Comunidad para ahorrar?

Cómo ahorrar energía en la Cómunidad

El precio de la luz sigue subiendo y alcanza niveles nunca vistos. El pasado lunes 5 de septiembre de 2021,  vivimos el lunes más caro de la historia alcanzando los 132,65 euros por megavatio hora (MWh) y se ha multiplicado por cuatro el coste de hace un año, cuando se registró un precio diario de 31,67 euros por MWh, según datos de Europa Press. El recibo de la luz ya ha dejado de ser tal y como lo conocemos, y en este sentido,  los particulares tomamos conciencia para que no se dispare la factura a final de mes y ahorrar lo máximo posible; Utilizamos luces de bajo consumo, compramos aparatos eficientes, respetamos las franjas horarias para usar los electrodomésticos. Sin embargo, ¿Qué pasa con nuestras Comunidades y edificios? ¿Qué podemos hacer para reducir la factura de la Comunidad y ahorrar energía? 

El 40 % del consumo total de energía en la Unión Europea corresponde a los edificios, según el Parlamento Europeo. Por ello, en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que se ha propuesto en su lucha contra el cambio climático hasta 2030, incluye una mejora de al menos un 30% en la eficiencia energética.

En este sentido, las Comunidades de Vecinos tienen mucho que aportar. La eficiencia energética de los edificios de nueva construcción ha pasado a ser una prioridad por normativa tras el Nuevo Código Técnico de la Edificación (CTE), aprobado en 2019. Sin embargo, gran parte de las viviendas construidas entre 1960 y 1980 no cuentan con una normativa de eficiencia energética. Son edificios antiguos que consume mucha energía debido al mal aislamiento, antiguos sistemas de calefacción, mecanismo de ascensores poco eficientes, instalaciones inadecuadas de electricidad. Si este es tu caso, no te preocupes porque todo tiene solución.  Gracias a realizar una rehabilitación energética del edificio ahorrarás energía, reducirás el precio de tu factura de electricidad y contribuirás a reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera … El  ahorro energético en las Comunidades de vecinos se hace necesario en todas ellas. 

En este artículo te ofrecemos algunas ideas y actuaciones de ahorro para las comunidades que deseen mejorar la eficiencia de las zonas comunes. Recuerda que cuantas más medidas de ahorro se utilicen, menos se gastará en los recibos de la comunidad y más poder adquisitivo se tendrá para realizar otras obras o reformas necesarias para tu comunidad.

Medidas para ahorrar energía en las Comunidades de Vecinos

Placas solares

Gracias a la instalación de placas solares puedes destinar la energía generada para elementos comunes del edificio como el ascensor, garaje o la luz de los pasillos. O para consumo común de la comunidad como el agua caliente o la calefacción. Otra de las alternativas es destinar la energía producida a viviendas individuales. Esta opción es totalmente compatible con la anterior y requiere la instalación de contadores individuales en cada hogar. En Mediterráneo apostamos por incentivar el uso de recursos sostenibles, entendiéndolos como una inversión a largo plazo y no un gasto.

Control de la electricidad en zonas comunes

  • Cambiando las bombillas convencionales por leds o bombillas de bajo consumo, pues supone un ahorro de hasta un 80%. Tubos fluorescentes, poniendo leds en el balizamiento del garaje.
  • Sectorizando el alumbrado e instalando sensores de presencia para el alumbrado de zonas comunes.
  • Adecuar la potencia eléctrica contratada al uso real de la comunidad.
  • Colocar relojes programadores y/o células fotoeléctricas para la iluminación exterior.

Medidas en calefacción, climatización, ventanas

  • Aislamiento térmico de las fachadas. Aislar la fachada con un aislante térmico interior, además de colocar una cámara de aire, puede suponer un ahorro de hasta un 50% de energía en calefacción.
  • Usar instalaciones centralizadas de calefacción y agua caliente
  • Sustitución de ventanas por otras eficientes. Con doble cristal de PVC o aluminio con puente térmico. Nuestras necesidades de calefacción están provocadas por las pérdidas de calor a través de las ventanas.

Auditoria energética

Lo primero de todo es saber en qué situación se encuentra la comunidad. Una buena solución es realizar una auditoría energética y contratar los servicios de un auditor energético. Como todo, conlleva un gasto, sin embargo, no supone tanto si se compara con la gran cantidad de dinero que puedes ahorrar en electricidad.

Este estudio detallado del consumo energético del inmueble te permitirá llevar a cabo una serie de actuaciones para hacer un uso racional de la energía y reducir el consumo energético.

Gestor energético

La figura del gestor o asesor energético es parecida a la del auditor, pero no es lo mismo. Una vez tengamos el estudio detallado del auditor energético, el gestor se encarga de asesorar, planteando medidas generales de ahorro como: ver si se puede bajar la potencia contratada, instalación de sensores de movimiento…, de la consecución del proyecto, de las medidas a implantar, de la supervisión de la ejecución y de confirmar que todo funciona correctamente. En resumen es el que se encarga de poner en marcha y ejecutar el plan.

Buena concienciación

Lo más importante para empezar a ahorrar energía en las comunidades es concienciar a las personas que forman parte de ella. Debes tener claro, que sin concienciación no hay eficiencia energética. Y no es una tarea fácil. En las comunidades conviven personas de costumbres y mentalidades muy diferentes, y algunos de esos hábitos están tan arraigados que no nos damos cuenta. Es fundamental que las familias conozcan que la manera en la que usan, día a día, las instalaciones comunes, repercute directamente en el gasto energético de la comunidad. 

Pregunta a tu Administrador Mediterráneo como puedes hacer tu Comunidad más eficiente energéticamente y únete al cambio de las Comunidades Smart. 😉

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