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Normas de convivencia en una comunidad de vecinos

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Vivir en comunidad puede ser muy complicado y llevar a más de uno por la calle de la amargura si no se conocen algunos aspectos legales o normas básicas de convivencia. En el artículo de hoy te damos consejos que harán más fácil la convivencia en la comunidad de propietarios. 

 Ley de convivencia entre vecinos

Las normas de convivencia en una comunidad de vecinos son básicas para cualquiera que desee vivir en paz en su propio hogar. En buena parte de las ocasiones, mantener una convivencia agradable no es siempre sencillo: vecinos que riegan las plantas y te manchan tu terraza, portazos de madrugada, bolsas de basura en el rellano… Dada la innumerable cantidad de conflictos que pueden surgir en un bloque de viviendas, debemos mantener unos estándares mínimos de comportamiento.

Normas de convivencia en una comunidad de vecinos

Vivir en comunidad implica hacer cesiones y modificar costumbres. Cada propietario tiene sus ideas y modelos de comportamiento adquiridos, y muchas veces pueden chocar unos con otros. Con independencia de la educación que hayas recibido, hay unas pautas que debes cumplir sí o sí cuando vives en el mismo espacio que otros. De lo contrario, el conflicto estará a la orden del día.

De la misma manera que en tu casa hay unas normas impuestas para la buena convivencia, en el edificio deben existir unas normas de vecindad. Unas normas que, por supuesto, deben ir siempre conformes a la legislación vigente.

Pero, además, para una buena convivencia no solo son necesarias las normas. ¿Tenéis derechos los residentes? ¿Hay una buena comunicación entre vosotros? Para ser plenamente civilizado hay que tener en cuenta una serie de cuestiones que abarcan muchos factores.

Respeto de las zonas comunes

Las zonas comunes suelen ser un terreno pantanoso, pues es el punto en común que tú y tus vecinos compartís. Dejar la basura en el rellano, ocupar los pasillos con la bicicleta o el patinete, aprovechar la plaza de aparcamiento como trastero… Hay infinidad de situaciones que pueden resultar delicadas si no se gestionan con mano izquierda.

Las zonas comunes pertenecen a todos los residentes; precisamente por eso, no deben tratarse como una propiedad privada.

Respeto de las horas de descanso

¿Quién no ha tenido obras alguna vez en casa? Mover muebles, hacer agujeros, poner la televisión demasiado alta… Son pequeños gestos que seguramente has hecho alguna vez. Los has hecho y los has sufrido. Por ello, sabiendo lo poco agradables que son, procura evitarlos todo lo posible.

Si tienes una reforma o es indispensable que coloques tus muebles nuevos, intenta siempre respetar las horas de descanso preestablecidas. Esta norma es una de las que más se incumplen y de las que más problemas suponen para la convivencia.

Es importante que prescindas de los ruidos altos después de comer y, sobre todo, por la noche. Durante el día tienes derecho a dar golpes, escuchar música o incluso cantar. Pero si quieres un ambiente agradable y sin rencillas en el vecindario, utiliza la empatía y ponte en el lugar del otro. ¿Te gustaría estar escuchando constantemente esos mismos sonidos?

Si no tienes alternativa y te ves en la obligación de hacer esos molestos ruidos, un buen gesto es avisar de antemano a tus vecinos. Tendrán que aguantarlos igual, pero tú habrás quedado como un buen propietario.

Normas para mascotas

Cada vez es más común encontrar mascotas en pisos, ya sean perros, gatos, loros, serpientes… Con independencia de ello, todos los dueños deben responsabilizarse de ellas dentro y fuera de casa. Evitar ladridos o que haga sus necesidades en las zonas comunes es tu responsabilidad.

Asimismo, antes de mudarte, pregunta a la comunidad si están permitidas las mascotas para no tener problemas posteriormente.

Cuotas comunitarias

Todos los propietarios del edificio debéis haceros cargo de la cuota de la comunidad pertinente. Con ella se mantiene en buen estado el bloque, se consigue un remanente para posibles imprevistos, etc. Dejar de pagar dicha cuota o las derramas lo único que te traerá son problemas con el resto de propietarios. ¿Hay alguien en tu comunidad que no pague? ¿Cómo os sentís el resto de vecinos con respecto a ese inquilino? La respuesta está clara.

Además, ten en cuenta que la comunidad puede llegar a demandarte para que te hagas cargo de esta responsabilidad adquirida.

Función del presidente

El o la presidenta de la comunidad tienen la capacidad de pedir a un vecino que cese una actividad que pueda resultar molesta para el resto de residentes. También puede exigir que se paguen las deudas (por vía diplomática o judicial) y convocar las juntas de propietarios para tratar ciertos temas.

Ahora bien, pese a ser una figura obligatoria según la Ley de Propiedad Horizontal, el presidente no es el policía de la comunidad. Sus funciones se enfocan a conseguir una comunidad más o menos avenida, lo que no implica que tenga que resolver todos los conflictos. Su criterio, si bien puede ser decisivo en ciertos asuntos, no podrá prevalecer sobre el del resto de los vecinos.

Daños o desperfectos

Los daños y desperfectos ocasionados por un vecino deben ser subsanados por este o por su seguro. Dependiendo del daño, es posible que el seguro de la propia comunidad se haga cargo.

La actitud es lo más importante. Sabemos que la convivencia nunca es fácil, pero si mantienes una actitud constructiva ante el conflicto se solucionará de una forma mucho más satisfactoria. Ten en cuenta que tus vecinos forman parte de tu vida; te los vas a encontrar infinidad de veces durante tu estancia en el bloque. Por tanto, cuanto más fomentes el diálogo y la conversación, más cómodo será para todos.

Conflicto entre vecinos

Hablar las cosas y razonar las posibles soluciones es indispensable para todas las partes implicadas. Asistir a las reuniones de vecinos para solventar las controversias no solo merece la pena cuando te afectan a ti. Mediar en los conflictos vecinales e intentar mantener cierta calma y tranquilidad puede hacerte ganar una buena reputación.

Como ves, las normas de convivencia en una comunidad de vecinos responden más a la lógica que a la imposición de unos criterios arbitrarios. Simplemente hay que tener paciencia, empatía y respeto por los demás para que la convivencia no sea tan dificultosa. Piensa que tus vecinos son prácticamente tu segunda familia, así que procura llevarte lo mejor posible con ellos.

¿Qué ley regula la Comunidad de Vecinos?

Somos muchos los que formamos parte de una comunidad de propietarios, bien porque vivimos en un bloque de pisos, urbanización o zona de chalets donde compartimos unos elementos comunes o porque tenemos un local en una urbanización, por ejemplo. En todos los casos y para tener una buena convivencia debemos ceñirnos a las normas que regulen nuestra comunidad de propietarios que están recogidas, en primera instancia, en la Ley de Propiedad Horizontal o LPH, en el Título Constitutivo, en los Estatutos y en las Normas internas, éstas tres últimas deben respetar, siempre, la Ley de Propiedad Horizontal.

A continuación resumimos, brevemente, qué regula cada una.

Ley de Propiedad Horizontal

Regula el mantenimiento de los bienes comunes, los derechos y obligaciones de cada propietario o las normas de actuación de la junta de vecinos, etc… Gracias a esta ley los administradores de fincas consiguen resolver muchos de los conflictos que se plantean entre vecinos.

Título Constitutivo

El Título Constitutivo es la escritura a través de la que se formaliza la propiedad horizontal. Esta escritura contiene la cuota de participación de todas las fincas del edificio. Especifica si un elemento común es de uso común o privativo y a quién corresponde su reparación en caso de siniestro. También sirve para modificar el uso de una finca o comprobar qué limitaciones existen.

Estatutos de la Comunidad

Son de carácter voluntario por lo que puede ser que tu comunidad no tenga estatutos. Tienen que ser redactados de mutuo acuerdo entre los propietarios y siempre siguiendo y respetando lo que diga la Ley de Propiedad Horizontal. Recopilan las obligaciones, derechos y prohibiciones en el ámbito de la comunidad. También recogen las normas sobre seguros, reparaciones y conservaciones del edificio. Resulta muy útil a la hora de establecer derechos como qué elementos son comunes o cuáles son sólo para determinados propietarios. Si quieres incluir algo en los estatutos deberá aprobarse por unanimidad. Los puedes consultar en la escritura de compraventa, pedírselos al presidente o a tu administrador de fincas.

Reglamento o normas internas

También, con carácter voluntario, pueden existir unas normas internas definidas por tu comunidad de vecinos para regular los detalles de la convivencia y la adecuada utilización de los servicios y cosas comunes. Por ejemplo, el horario de funcionamiento de la piscina o pista de tenis; el horario de recogida de basura o del uso de otros servicios comunes. Si quieres cambiar o modificar alguna norma interna, con la que no estés de acuerdo, puedes hacerlo en la junta de propietarios. Para que se apruebe necesitarás el acuerdo de la mayoría.

Debes saber que aunque la aprobación de los estatutos y normas internas no son obligatorias ofrecen la ventaja de que los propietarios sepan a qué atenerse en cada momento, colaborando a una convivencia más ordenada.

¿Cómo puedo elegir a los mejores proveedores?


Habla con tu administrador de fincas para que, según la acción que quieras realizar, te proporcione varios presupuestos y puedas valorar la mejor opción en función de la calidad y el precio. Con un buen acuerdo, con empresas profesionales, conseguirás reducir los presupuestos de tu comunidad y la cuota mensual que tiene que pagar cada propietario.

El administrador y el presidente deben tener aprobados los presupuestos donde se refleje la relación de los gastos e ingresos previsibles que se vayan a realizar a lo largo del año.

En Mediterráneo apostamos por nuestra plataforma Miserv, que te permitirá pedir varios presupuestos para cada reforma o avería.

¿Qué pasa si se aprueba algo en la comunidad con lo que no estoy de acuerdo?

Puedes reclamar en los siguientes casos:

Cuando lo que se haya aprobado sea contrario a la Ley o a los Estatutos de la comunidad de propietarios. Por ejemplo, si en un caso de los que exige unanimidad se aprueba con el voto en contra de uno de los comuneros, etc.) Tendrás un año para impugnarlo.

Cuando perjudiquen gravemente los intereses de la propia comunidad en beneficio de uno o varios propietarios. Por ejemplo, si se acordase en una Junta de propietarios que uno de los comuneros quedase exento de pagar gasto comunitario alguno, independientemente de cuál fuera su cuota de participación). La acción de impugnación caducará a los tres meses.

Cuando supongan un grave perjuicio para algún propietario que no tenga obligación jurídica de soportarlo o se hayan adoptado con abuso de derecho. Por ejemplo, los Estatutos autorizan a que en un inmueble puedan ejercer profesiones tales como consultorio médico o despacho de abogados. Sería un abuso de derecho que la junta de propietarios no autorizase la realización de unas obras encaminadas a adaptar el consultorio médico con la instalación de una máquina, y sin que ésta cause perjuicio objetivo a los demás propietarios.

Requisitos que establece la Ley de Propiedad Horizontal para impugnar los acuerdos

Sólo podrá impugnar judicialmente un acuerdo el propietario del inmueble y nunca un inquilino.

Aquellos que hubiesen votado negativamente en la Junta, que debe hacerse constar en el Acta, junto con la identificación del comunero que votó en contra, los ausentes por cualquier causa y los que indebidamente hubiesen sido privados de su derecho de voto.

Además, deberá estar al corriente en el pago de la totalidad de las cuotas ordinarias y extraordinarias o de las posibles deudas vencidas con la comunidad.

 ¿Cuáles son las ventajas de tener un Administrador de Fincas?


Son muchas las ventajas de contar con un administrador de fincas. Te ahorra tiempo en la redacción o revisión de todos los documentos que necesite tu comunidad. Te asesora legalmente, te lleva la contabilidad evitándote papeleos, gestiona los proveedores y subvenciones públicas. Sin duda, es el mayor apoyo para el presidente y tu comunidad.

Si todavía no tienes claro cuáles son las funciones de tu administrador, en este artículo te resolvemos todas las dudas.

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