¿Qué gastos tiene la venta de una vivienda?

Qué gastos hay por la venta de una vivienda

Los gastos de la venta de una vivienda pueden pronosticarse. En muchas ocasiones, no cuentas con toda la información para conocer de forma previa todos los costes a los que deberás hacer frente. Esto puede hacer que pierdas la rentabilidad que tenías prevista o que incluso pierdas dinero. Por ello, en este artículo vamos a detallarte todos los costes económicos que implica la venta de una vivienda.

¿Qué gastos tiene la venta de una vivienda?

Los gastos comienzan incluso antes de que firmes el acta notarial. Como parte vendedora, es necesario que tengas en cuenta algunas gestiones previas.

Tramitación de un certificado energético

Antes de considerar ninguna oferta, es necesario que gestiones la tramitación de un certificado energético que muestre de forma clara la demanda energética de la vivienda. Se hace teniendo en cuenta la calidad de su construcción, las necesidades de calefacción y refrigeración, etc. La implantación de este certificado es una demanda de la Unión Europea y aparece reflejado en la Ley 8/2013 de 26 de junio.

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Es importante que tengas la precaución de contar con él en todo momento, puesto que su ausencia conlleva una sanción que puede variar entre los 300 y los 600 euros. Para obtenerlo, tan solo deberás contactar con un técnico autorizado. Cada uno es libre de cobrar la tarifa que estime oportuna y su coste suele rondar los 100 euros. Tiene una duración de 10 años. Ten en cuenta, que un certificado con mejor valoración hará la vivienda más atractiva, puesto que el ahorro anual en energía será considerable.

Contrato con una inmobiliaria

Una inmobiliaria puede pedirte un porcentaje de la venta o una cantidad fija a cambio de gestionar la venta de tu vivienda. Suele ser una cantidad alta, equiparable a otras como los impuestos. La comisión suele rondar entre el 3 y el 7 % del importe total de la venta. Este gasto tiene que abonarlo el vendedor y tendrás que sumarlo al total que pedirás por la compra.

La parte positiva es que podrás ofrecer tu vivienda en un mercado más amplio. Además, no tendrás que preocuparte por llamadas de teléfono ni por tener que enseñar la casa a ningún posible comprador. Únicamente tendrás que acudir a firmar el día de la transacción.

Gastos de gestoría

Es muy recomendable que cuentes con un servicio de asesoría que te ayude a tramitar todo lo que puedes necesitar. También deberás sumar este pequeño gasto que te ahorrará mucho tiempo y evitará que te saltes algún paso.

Registro de la propiedad

Posiblemente, tu vivienda ya se encuentre registrada, en cuyo caso no será necesario que lleves a cabo lo siguiente. No obstante, en casas antiguas es bastante habitual que no se haya inmatriculado previamente. Algo que también pasa tras recibir herencias o donaciones, de modo que será necesario que hagas estos trámites si quieres cerrar la operación lo antes posible. El coste total puede variar en función del valor catastral que tenga, pero es algo más alto que un simple cambio de nombre.

Es importante que ejecutes este trámite, ya que será necesario para que pueda presentarse una nota simple en la notaría. De este modo se acredita que no exista ninguna carga sobre la vivienda.

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¿Quién paga los gastos de escritura el comprador o el vendedor?

Para explicar esto vamos a basarnos en el artículo 1455 del Código Civil, que establece lo siguiente:

Los gastos derivados del otorgamiento de una escritura serán abonados por el vendedor. El comprador deberá hacer frente al pago de las copias de la escritura. Pero no en todos los casos, ya que deja la puerta abierta a un posible pacto.

Por tanto, es posible llegar a un acuerdo entre las dos partes para abonar los honorarios de la notaría. En este caso quedará reflejado en los documentos y puede evitarse el pago por parte del vendedor.

¿Qué impuesto paga el vendedor?

Al vender un inmueble deberás hacer frente a tres impuestos de forma obligatoria.

IRPF

La venta la tendrás que declarar en la declaración de la renta, siempre que haya existido una ganancia patrimonial. El tipo impositivo variará en función de la ganancia que hayas obtenido. Además, también existen algunas exenciones para ciertos casos y varían en función de la comunidad autónoma.

Con carácter general, si has tenido unos beneficios que no alcanzan los 6000 euros, el gravamen será del 19 %. Las cantidades de entre 6000 y 50 000 euros tributarán al 21 % y por último, todo lo que exceda de 50 000 euros tendrá una tasa del 23 %. Recuerda que estas cantidades se basan en los beneficios, no en el montante total del inmueble.

Impuesto de plusvalía municipal

Al igual que ocurría con el IRPF, la plusvalía grava el aumento de valor de tu patrimonio. Su porcentaje varía, puesto que es el propio ayuntamiento el que lo establece. Además, en algunas localidades, sobre todo en pequeños pueblos, este impuesto no se aplica actualmente. Debes informarte para conocer si deberás hacer frente a este gasto adicional.

¿Qué paga el vendedor de una vivienda de segunda mano?

Tal y como ya hemos mencionado, los impuestos a los que debe hacer frente el vendedor son el IRPF y la plusvalía municipal. Además, en caso de que no exista un acuerdo previo también deberá hacerse cargo de los gastos derivados de la firma de las nuevas escrituras. El hecho de que la vivienda sea de segunda mano únicamente afecta al IVA. En el caso de un piso de nueva construcción la parte vendedora debe ser la que repercuta el impuesto y posteriormente lo abone a la Agencia Tributaria.

Sin embargo, en este supuesto no se cobra IVA, puesto que hay otros impuestos que debe tramitar directamente ante la comunidad autónoma el comprador. Esto ya explicamos en este otro artículo.

Ya habrás podido comprobar que los gastos de venta de una vivienda requieren de varios pasos que debes tener en cuenta. De todos modos, con un poco de organización no te sorprenderá ninguno de ellos. Solamente deberás cumplir los plazos establecidos.