Conductas molestas. ¿Cómo resolver los ruidos en la comunidad?

Nadie dijo que vivir en comunidad fuera sencillo. De hecho, son varias las series de TV que han inspirado sus guiones en la problemática que genera en ocasiones el mantener unas correctas relaciones de convivencia y buena vecindad. Problemas de todo tipo: música a volumen excesivo, realización de obras en horas de descanso, poner la lavadora a horas inapropiadas, taconeos, gritos, voces, uso de las instalaciones comunitarias fuera de los horarios fijados…la casuística es tan amplia como difícil de atajar éstos problemas. Jesús Santidrián del Álamo, abogado y director del área de Expansión en Madrid, te da 3 claves para solventar el problema de situaciones molestas en tu comunidad de vecinos.

  • Por las buenas: “Ante una situación así, los administradores de fincas siempre recomendamos, en primer lugar, si se trata de una molestia persistente en el tiempo, (no algo esporádico), que acudamos a hablar con el causante de forma sosegada y calmada. En la mayor parte de los casos, suele resolverse el problema”.
  • Al presidente de tu comunidad: En los casos que no se haya resuelto de forma verbal y voluntaria debes exponer el problema al presidente de la Comunidad y al administrador de la finca. Así podrás sondear a otros vecinos para conocer si se trata de un problema más extendido. “El presidente puede presentar un requerimiento por escrito donde deberá indicar que de no cesar de modo inmediato las actividades molestas, la comunidad emprenderá acciones legales para conseguir dicha cesación. Para establecer un requerimiento por escrito no necesitas la aprobación en junta”, explica Santidrián.
  • La Comunidad presenta una demanda.  Si el problema continúa, el presidente puede convocar una junta de propietarios y presentar una demanda contra la persona molesta en cuestión o el inquilino, lo que se conoce como acción de cesación de actividades molestas. “Es el juicio ordinario (previsto en los artículos 399 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Civil). Resulta práctico asociar a otros perjudicados para que la demanda tenga más fuerza”, aconseja Jesús. Si la comunidad se negase a actuar, podrías ir tú mismo a los tribunales, o mejor aún, encargárselo a tu seguro de hogar si tiene la cobertura de reclamación de daños.

Lo ideal será siempre alcanzar una solución en vía amistosa, antes que someterse a un proceso judicial de resultado incierto, costoso, largo y que probablemente dificultará aún más esas relaciones de convivencia. Si es tu caso y estás viviendo una situación incómoda por parte de algún vecino, te animamos a hablar con la persona en cuestión para llegar a un acuerdo o en su defecto con el presidente o administrador de fincas para que puedan mediar y ayudarte a resolver el conflicto.

Recuerda que puedes contactar con tu administrador de fincas a través de la App con descarga gratuita en este enlace.

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